El arte de vivir el sufrimiento: Belleza, buen humor y libertad, ¿en tiempos de pandemia? (3a parte)

Jennifer del Carmen Uzcátegui Gómez

#YoPromuevoMiEspiritualidad



3.- Libertad y Dignidad Humana

“La profunda dignidad de sentirse un ser humano está tan arraigada en la dimensión espiritual del hombre que resulta imposible arrancarla incluso en las lacerantes condiciones de un campo de concentración”

V. Frankl/ El Hombre en busca de sentido


El valor de las palabras de Viktor Frankl radica por sobre todo, en que son el resultado de un testimonio de vida, de una de las realidades y circunstancias más terribles que un ser humano pueda vivenciar. Solo los sobrevivientes de guerras, los desplazados, los refugiados y los migrantes, se acercan a tales experiencias. Cierto es que hasta el día de hoy esos infiernos existen, aunque nosotros no los padezcamos. Tal vez ya los hemos padecido o estamos en el proceso. Pero aún en medio de las peores de las circunstancias siempre vamos a tener la capacidad de elegir cómo afrontar internamente las adversidades y esto con la mayor de las convicciones. No estamos solos, porque en nuestro interior alguien nos habita y nos da las fuerzas necesarias y nos ofrece el sentido último de cualquier circunstancia y propósito de vida.


“Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas -la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias- para decidir su propio camino.

V. Frankl/ El Hombre en busca de sentido


Frankl afirmaba una y otra vez que el hombre es un ser animado por una “voluntad de sentido”, que puede convertirse en eso que él puede llegar a ser. Encuentra el sentido de su vida conociéndose, no a través de arduos razonamientos sino mediante la acción, haciendo lo que sabe que debe hacer, en cada momento. No a través de fantasías evasivas o grandes y largas elucubraciones. Descubrir lo que hay en sí, para seguir viviendo, no entregándose a la pura resignación de la muerte y la destrucción, sino trascendiendo las circunstancias del momento, dándose a los demás, ir al encuentro de los otros. La autotrascendencia, la trascendencia de uno mismo.


(…) cualquier hombre podía, incluso bajo tales circunstancias, decidir lo que sería de él -mental y espiritualmente-, pues aún en un campo de concentración puede conservar su dignidad humana. Dostoyevski dijo en una ocasión: "Sólo temo una cosa: no ser digno de mis sufrimientos" y estas palabras retornaban una y otra vez a mi mente cuando conocí a aquellos mártires cuya conducta en el campo, cuyo sufrimiento y muerte, testimoniaban el hecho de que la libertad íntima nunca se pierde.”

V. Frankl/ El Hombre en busca de sentido


Son muchos los puntos de reflexión a partir de esta lectura. Sirvan estas palabras como una invitación a leer o releer esta obra. Para finalizar, dejamos aquí una última cita, las palabras con las que Viktor Frankl concluye su obra: