DIPLOMADO 
ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL

Dirigido a

Líderes de grupo, agentes de pastoral, religiosos,

personas dispuestas a escuchar y acompañar.

¿Estás preguntándote si seguir o no este curso?

 

Date un minuto de silencio para conectarte con tu parte sabia y pregúntate si estás llamado/a a esta vocación de ponerte al servicio del otro para acompañarle en la búsqueda de la Verdad.

 

¿Qué verdad?  No aquella que miras tú o que te ha sido dada.  Se trata de acompañarle a encontrarse con el Misterio de sí mismo, con su esencia, con su ser imagen de Dios.  Y, como cada persona es única e irrepetible, no podrás darle cánones pre-establecidos sino volverte un lugar cálido, abierto, receptivo, donde el/la otro/a pueda escucharse y, desde ahí, escuchar la voz de Dios.

 

Tú serás un espacio vacío de juicios, de soluciones que pretendan direccionar la vida del otro.  Se trata de acompañarle en el proceso de encontrar, desde su propia esencia, su camino.  Por tanto, este curso no consiste únicamente en aprender una técnica, es una vocación de servicio con amor, por amor, desde el amor, en el amor.

 

Quien acompaña sabe que cada quien es experto en su vida.  Quien acompaña promueve el discernimiento del acompañado para que encuentre su propio maestro interior, la sabiduría que le habita, el Camino, la Verdad y la Vida que le invita por su propio nombre y con su propio destino.

 

Por tanto, el acompañamiento no es una dirección de alguien desde el exterior, no es un lugar de consejería.  El acompañante es Sancho Panza, el acompañante es Pepito Grillo, de la película “Pinocho”.  Son personas que no pretenden sustituir a su compañero, no quieren quitarle su capacidad de discernir, a la luz del Espíritu, para decidir.  No le quieren hacer un niño que camina de la mano de otro.  Se trata de que cada persona se haga responsable de su vida y su decisiones y que encuentre nuevas perspectivas y horizontes para caminar.

¿Quieres ser tú espacio sagrado para que el Buscador de la Verdad se encuentre la Verdad?

Temas

 

  •  ¿Cómo acoger?

  • Un encuentro a tres

  • Acompasar con la respiración, la palabra y la corporalidad 

  • Identificar el tema que se quiere tratar

  • ¿A dónde quiero llegar? Meta, ¿qué consecuencias traería esa meta?

  • ¿Cómo me ayudan cada uno de los sacramentos? para:

  1. encontrar la seguridad básica

  2. experimentar el gozo de reconciliarme

  3. entrar en comunión con el uno

  4. testigos creíbles del amor

  5. ¿cómo lo respondo al amor?

  6. la sabiduría revelada a los sencillos

  7. Herramientas para el cambio

  • Un nuevo significado al dolor

  • Construyendo sobre la roca

  • Yo me muevo ¿qué muevo conmigo?

  • Entrar a lo profundo